“Ensancha el espacio de tu tienda”(Isaías 54,2)
Madre María José Casteras (1798 – 1874)

Marie – Luce Baillet, fmi

Traductor : Ignacio Otaño, sm. Servicio de publicaciones marianistas. SPM. Madrid 2006 (colección “Nuestras fuentes” nº 8)

 

Introducción

Hoy oímos hablar muchas veces de “refundación”, de “revitalización”, de “vuelta a las fuentes”. Esta vuelta a las fuentes no es una vuelta al pasado de unos nostálgicos de los “viejos tiempos”. Es la condición sine qua non de la irradiación de la Vida religiosa. Se trata de mirar ese pasado a la luz de hoy para dinamizar y revitalizar el futuro que comienza desde el crepúsculo de este día.

Este libro sobre la vida de la tercera Superiora general de la Congregación de las Hijas de María Inmaculada (Marianistas) quiere ser una pequeña contribución a esa inspiración renovada, a ese nuevo soplo para hoy y mañana. Volver a las fuentes impregnándose del soplo inspirador que nuestros Fundadores han sabido acoger y que les ha permitido ver, leer e interpretar los signos de los tiempos a la luz de la Escritura ; encontrar esa inspiración para el tiempo de hoy a fin de poder y saber leer los signos que Dios no deja de ofrecernos.

Francisca Isabel de Casteras, a causa o gracias a los acontecimientos de su vida familiar, tuvo la alegría inmensa y el privilegio de vivir dieciséis años en el castillo de Trenquelléon, donde residió nuestra Fundadora, once de los cuales fueron de intimidad con ella. Estas dos personas era diferentes en su carácter y su temperamento, pero vivían las mismas aspiraciones, el mismo ardor misionero, el mismo anhelo de recrear el tejido cristiano destruido por la Revolución francesa y sus consecuencias, la misma sed de unión con Dios para el servicio de sus contemporáneos. Cuando Adela, mayor que Francisca Isabel, deja el castillo familiar para ir a fundar en Agen la Congregación de las Hijas de María, Francisca Isabel tiene dieciocho años y sigue la obra que Adela había empezado en el castillo y en los alrededores y que su prima le ha confiado al marchar. Nadie mejor que ella podía captar la inspiración de nuestra Fundadora.

Cuando Francisca Isabel sea ya religiosa, convertida en Sor María José y después en Madre María José, se entregará a vivir su vida religiosa con el espíritu y el ardor de los principios, siguiendo las inspiraciones de su prima Madre María de la Concepción. La vida de la Madre María José continúa la inspiración de la Fundadora , en una situación política y religiosa diferente de la de Adela, pero siempre en la línea de las mismas aspiraciones fundamentales: trabajar sin descanso en desarrollar el espíritu de fe, el espíritu de oración, que son el único camino de la unión con Dios para un mejor servicio a los hermanos.

Vivir la refundación hoy en un contexto político, económico y religioso, perturbado, complejo, pero con elementos parecidos a los vividos por estas dos pioneras, exige de nosotros ante todo la fidelidad sin grietas al espíritu de la Fundación : vivir el espíritu de fe y de oración en el silencio interior y la sencillez, uniéndonos a Aquel que hemos escogido para mirar cada vez más al mundo con su mirada, para responder lo mejor posible a la sed de paz, de fraternidad, de justicia, de Dios o, en definitiva, de una trascendencia que habita en el corazón de nuestros contemporáneos.

Este libro tiene pues dos grandes partes: 1.- La vida de la Madre María José. 2.- Su personalidad.

Agradecimiento: Quiero agradecer muy especialmente a dos de mis hermanas: Marie-Joëlle Bec y Marie-Annick Robez-Masson, que han tenido la amabilidad – a pesar de sus ocupaciones – de tomarse tiempo para leer este texto y corregirlo. Quiero agradecer también al señor André Saunier, que ha leído con mucha atención las pruebas, y a nuestra técnica en informática Annalisa Segato, que ha acudido en varias ocasiones en mi ayuda.

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