Vista nocturna de Ávila. La muralla y el crucero de “los cuatro postes”

La espiritualidad tiene un patrimonio muy rico. Son los testimonios literarios, oracionales, y teológicos, que podemos considerar “los tesoros de la espiritualidad”. En esta página queremos ofrecer en primer lugar los específicos de la espiritualidad cristiana, pero también otros tesoros de la “literatura espiritual” y de las religiones.

THOMAS MERTON, A LA ESCUCHA DEL ESPÍRITU EN EL MUNDO. Entrar aquí.

ESPIRITUALIDAD CRISTIANA

1. La Misa sobre el Mundo” (Teilhard de Chardin)
Una página clásica del gran científico y pensador, que lleva la impronta de su espíritu contemplativo y cósmico. Leer o descargar: aquí

2. “Vida de Antonio”  (San Atanasio de Alejandría)
El padre del monacato es uno de los principales referentes de la espiritualidad de todos los tiempos. La magnífica biografía, que tuvo tiempo de escribir San Atanasio en medio de la turbulenta época en que le tocó vivir, es una joya literaria y espiritual. Leer o descargar: aquí

3. “Dichos de amor y Avisos espirituales” (San Juan de la Cruz)
La colección de notas, pequeños avisos y pálabras de ánimo, que el gran escritor y místico, enviaba por correo o daba personalmente, a las y los carmelitas que acompañaba espiritualmente, es a la vez un testimonio de su experiencia de Dios, y una gran ayuda para orientar nuestro camino. Leer y descargar aquí

4. “Historia de un alma” (Santa Teresa de Lisieux)
La “santa más grande de los tiempos modernos” sigue siendo para muchos una desconocida, pero su espiritualidad ha revolucionado silenciosamente el paso del siglo XIX al siglo XXI. De casi nadie se ha escrito tanto como sobre ella. Su “Historia del alma” contiene el gran mensaje del “caminito”, antídoto del fariseismo moderno. 
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5. “Libro de su vida” (Santa Teresa de Jesús)
La lectura de este libro está a la base de la conversión de Edith Stein: “esta es la verdad”, exclamó la judía que se haría carmelita. Pero muchos antes de ella, han sentido que efectivamente la verdad de la experiencia de Dios latía en esta autobiografía sin igual.  
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6. “Autobiografía o Diario del Peregrino” (San Ignacio de Loyola)
Muchos años después de los acontecimientos, Ignacio, en Roma, dicta sus memorias. Es un relato cargado de fe y de agradecimiento, pero también una interpretación asombrosa del paso de Dios por este vasco universal y por sus compañeros, los que con él quisieron “en todo amar y servir”. Leer y descargar aquí

7. “Poesías” (San Juan de la Cruz)
Una de las cumbres de la poesía mística. La trilogía Cántico-LLama-Noche oscura forman la cima de la lírica sanjuanista y una de las joyas de nuestra literatura en castellano. Pero por encima de todo está la relación con Dios que late en estas liras, coplas y romances. Leer o descargar aquí

8. “Regla de San Benito” (siglo VI)
Este es uno de los pocos textos verdaderamente básicos sobre los que se asienta la espiritualidad del Occidente cristiano. No solo la evangelización de Europa, sino la misma estabilidad de sus pueblos y la constitución de sus naciones, le deben a esta auténtica “Constitución espiritual”, su inicio y consolidación. Mucho más que una “regla” para monjes. Leer o descargar aquí

9. “Testamento” (San Francisco de Asís)
A diferencia de otras grandes figuras del Cristianismo, Francisco no fue un escritor, alguien que nos haya dejado un corpus doctrinal o espiritual. El mensaje fue sobre todo su vida entera, su profética llamada a enraizar la Iglesia en la vida del Evangelio. Sin embargo hay que acudir a los pocos textos donde él nos dejó la llama que encendió: su Testamento es el ejemplo más claro. Leer o descargar aquí

10. “El peregrino ruso” (Anónimo)
Cuando en 1865 se empezó dar a conocer este conjunto de relatos sobre el peregrino de la oración, nadie imaginaba el éxito que adquiriría a lo largo del siglo XX. Joya de la espiritualidad cristiana oriental, es un testamento del Hesicasmo y de la Filocalia, caminos que vienen de los padres del desierto, pasan por el monte Athos y llegan hasta nosotros, para que sigamos bebiendo de la paz, y practicando la “oración de Jesús”. Leer o descargar aquí

11. “La Vocación personal” (Herbert Alphonso)
Desde que lo publicó, se ha convertido en un clásico. No es que Alphonso inventara el término “Vocación personal”, algo que está en la entraña misma de la Biblia; pero su libro ha sido determinante para sistematizar la reflexión espiritual sobre este tema. Decir “Vocación personal” es decir la propia identidad espiritual de la persona, es hacerse cargo del por qué y del para qué del camino personal ante Dios y su Reino. Vocación personal es la llamada única que cada cual recibe y que se puede traducir en una palabra, una frase bíblica, o incluso en un símbolo. Esta obra ayuda a entender una vivencia importante de cada uno de nosotros: somos amados por Dios con un “nombre único”, y con una misión única. Cuidar esa vocación exclusiva significa tomar conciencia de que ël me llama hoy, aquí y ahora, por mi “nombre”, el que él me ha puesto. Leer o descargar 
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12. “Conversación con Motovilov”  (San Serafín de Sarov)
“Icono vivo de la Santa Rusia”, como ha sido descrito, San Serafín de Sarov (1759-1833), monje, sacerdote, ermitaño, asceta, místico, staretz (padre espiritual), taumaturgo, profeta incluso, es sin ninguna duda uno de los santos rusos más conocidos y populares; y no solo entre los ortodoxos, sino también entre muchos cristianos de otras confesiones, quienes reconocen en él un diáfano ejemplo de santidad. La conversación que sostuvo con Motovilov (1831), enfermo que venía a pedir una oración para obtener su curación, es una de las joyas de la literatura espiritual rusa. La vida cristiana bajo la acción del Espíritu Santo. Leer o descargar aquí

13. “Introducción a la vida devota” (San Francisco de Sales). Francisco de Sales (1567-1622) es una de las grandes figuras de la espiritualidad francesa. Extraordinario obispo de Ginebra por su dedicación pastoral, y auténtico profeta de la espiritualidad contemporánea, está a la base de la llamada “escuela salesiana” entre quienes destacan: Santa Juana Francisca de Chantal (con quien él funda la “congregación de la Visititación” o “Salesas”), Santa María Margarita de Alacoque, y San Juan Bosco. La “Introducción a la vida devota” , también conocida como“Filotea” , fue escrita en torno a 1608, basado en las cartas de dirección espiritual que el santo escribía a su prima política, la Sra. de Chamoisyson. Estuvo destinada a mostrar cómo la radicalidad de la vida cristiana (o “vida devota”) es posible para los laicos y quienes viven y trabajan en medio del mundo. Es un clásico de la espiritualidad, que anuncia el llamamiento universal a la santidad que presentará el Vaticano II a través del cap 5 de Lumen Gentium, como vocación de toda la Iglesia. Logró un gran éxito en su llegada al grán público, por la espiritualidad que plasmaba y la psicología que manejaba.  Leer o descargar aquí

14. “Cartas del diablo a su sobrino” (C.S. Lewis). Una obra menor, aunque muy conocida, del profesor, ensayista y novelista inglés Clive Staples Lewis. Un diablo maduro, Eutropo, enseña a su sobrino Orugario, aprendiz de diablo, cómo debe conducirse para hacerse con las almas y perderlas. Con este sorprendente argumento, con un humor típicamente inglés, una magnífica prosa y una profundidad espiritual, construye Lewis una novelita menor, pero que ha tenido muchas ediciones y mucho éxito. Lewis es uno más del conjunto de intelectuales y novelistas ingleses convertidos a la fe cristiana a lo largo del siglo XX, algunos de los cuales fueron, o admirados maestros o grandes amigos, como Chesterton o Tolkien. La obra de Joseph Pearce “Escritores conversos. La inspiración espiritual en una época de incredulidad” (Palabra. Madrid. 2006), hace un magnífico estudio de este fenómeno de una magnífica literatura europea transida de catolicismo, buena espiritualidad y buen humor. Leer o descargar aquí 

15. SAN AGUSTÍN. “Las Confesiones” y otros escritos. Agustín de Hipona es uno de los grandes doctores de la Iglesia y uno de los cuatro padres de la Iglesia latina. Uno de los autores que más influjo teológico, magisterial y espiritual ha ejercido en la historia de la Iglesia. En esta página ofrecemos el libro de las “Confesiones”, su autobiografía. Ver aquí.

LOS TESOROS DE LA LITERATURA ESPIRITUAL

1. “El Principito” (Antoine de Saint Exupery)
Traducido a 115 idiomas, esta pequeña narración sigue siendo un tesoro en la conciencia espiritual de occidente. “Solo con el corazón se puede ver bien. Lo esencial es invisible a los ojos”. A Saint Exupery la familia marianista lo tiene “cerca” ya que se educó durante unos años en la Villa Saint Jean de Friburgo (Suiza). El autor (1900-1944), piloto aviador y escritor, nos hizo soñar y volar también, con su impresionante “Vuelo nocturno” (1931). Leer o descargar 
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2. “Ofrenda lírica (Gitánjali)” (Rabindranaz Tagore)
Poeta, narrador, dramaturgo, pedagogo, músico, pintor, y reformador social. Tagore, sigue atrayéndonos, porque su espiritualidad, que bebe en las fuentes de India pero que se abre al diálogo interreligioso, es ya patrimonio universal. “Ofrenda Lírica” es su “Cántico espiritual”, que tantos han leido y meditado. Leer o descargar 
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Hermann Hesse:

3. “Siddhartha” 
El gran novelista alemán lleva en el corazón de su obra la inquietud del hombre en busca de su destino. “Siddartha”, obra escrita en los “felices” años 20 (1922), es un magnífico testimonio de la sed espiritual, y la búsqueda personal, precisamente en un momento terrible entre las dos guerras mundiales. Leer o descargar 
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4. “El lobo estepario” (1927). Leer o descargar aquí 

4. “El arte de amar” 

Tras los “maestros de la sospecha” (Freud, Marx, Nietsche), vino una nueva generación, discípula y a la vez crítica de estas grandes figuras de la Modernidad. Es el caso de Erich Fromm, que siguiendo la estela de Freud, se convierte en el fundador del nuevo psicoanálisis humanista, pensador y escritor que analiza la sociedad de la segunda mitad del siglo XX. Nace en Frankfurt, estudia filosofía en la Universidad de Heidelberg y realiza sus estudios y entrenamiento psicoanalítico en el Instituto Psicoanalítico de Berlín. Entabla contacto con la Escuela de Frankfurt donde trabaja en estrecho contacto con Herbert Marcuse, Walter Benjamin y Theodor Adorno. Su orientación teórica llevará la marca importante de la Teoría Crítica lo que redundará en un sistema teórico psicoanalitico con fuerte interpretación sociológica.

El ascenso del nazismo en Alemania lo lleva a emigrar a los Estados Unidos hasta que se traslada a México donde realiza un importante trabajo de enseñanza y difusión del psicoanálisis. 

El miedo a la libertadPsicoanálisis de la sociedad contemporánea, El arte de amarEl dogma de Cristo¿Tener o ser?La misión de Sigmund Freud, etc.  “El arte de amar” tuvo pronto un gran éxito, por su profundidad de análisis y a la vez su cercanía en el lenguaje. Leer o descargar “El arte de amar” aquí