OLYMPUS DIGITAL CAMERA

1. Dónde estamos hoy. Breve relato de una larga historia.

El concilio Vaticano II abrió plenamente la puerta a la comprensión y vivencia de la Sagrada Escritura en la Iglesia católica. Hoy vivimos mejor la alegría de sabernos fundados en la Palabra que es Vida. Ágora marianista se sitúa en este “espíritu del Vaticano II”. Este concilio fue el que abrió paso a la Escritura en la era contemporánea, y la puso íntegra y líbremente en las manos del pueblo cristiano para su estudio y oración.

De la “Dei Verbum” a “Verbum Domini”: los documentos eclesiales de referencia. El primero de ellos, es la “Constitución dogmática sobre la divina revelación”, aprobada el 18 de noviembre de 1965, en la última sesión conciliar. Es verdaderamente un texto capital que cierra cuatro siglos de un largo camino, y abre el nuevo tiempo católico con la Escritura en las manos y el corazón. Cuarenta y tres años después, el Sínodo de los obispos de 2008, tuvo como lema “La Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia”, que daría como fruto la exhortación apostólica de Benedicto XVI “Verbum Domini. La Palabra del Señor” (2010). Es un documento en el que podemos revisar y meditar la renovación que ha experimentado la Iglesia católica tras el Vaticano II, en torno a los estudios bíblicos y la presencia de la Palabra en su vida y oración. Unos años antes de Verbun Domini, la Pontificia Comisión Bíblica publicó un importante documento para orientar los estudios sobre la Biblia: “La interpretación de la Sagrada Escritura en la Iglesia” (1993).

La historia de la lectura y comprensión de la Escritura en la Iglesia, ha sido a la vez una experiencia del pueblo, de los pastores, de los teólogos y de los místicos y poetas. Resumidamente, podemos decir que la Iglesia ha vivido tres grandes fases en relación con la Escritura:

a) De la “primera hermenéutica” y los Padres, al Renacimiento.

Al mismo tiempo que tiene lugar la formación y fijación del Canon Bíblico del NT, surgen los primeros intérpretes o hermeneutas cristianos de la Biblia (Ireneo, Tertuliano, Orígenes y Eusebio de Cesarea) y las primeras escuelas exegéticas y de teología bíblica (Antioquía y Alejandría). En los primeros siglos, los Padres de la Iglesia hacen resonar su voz con sus homilías y escritos, comentando la Escritura. Son ellos la primera gran etapa de tradición bíblica en la Iglesia (Oriente: Atanasio, Basilio, Gregorio Nacianzeno y Juan Crisóstomo; Occidente: Jerónimo, Ambrosio, Agustín). La Edad Media aporta su visión de los “sentidos” de la Escritura. El Renacimiento, con el Humanismo y el espíritu de reforma en la Iglesia, aporta un gran impulso al estudio de la Escritura. En España, la universidad de Alcalá de Henares es pionera en los nuevos métodos y en la aportación de figuras bíblicas de primer orden. El cardenal Cisneros, su fundador, ofreció la gran obra de laBiblia políglota complutense, una joya representativa de los nuevos instrumentos y métodos de los estudios bíblicos modernos. Figuras de místicos como Teresa de Jesús o Juan de la Cruz, biblistas como Fray Luis de Leon, o evangelizadores como Ignacio de Loyola, han sido cruciales para la comprensión y vivencia moderna de la Escritura.

b) De la Reforma al Vaticano II.

La Reforma protestante por boca de Lutero, había proclamado el “Sola Scriptura”, y el concilio de Trento por parte católica, había defendido el valor de la Tradición como complementaria e imprescindible “fuente de revelación”. Cuatro siglos en los que los hermanos protestantes han profundizado en el estudio de la Escritura y nos han dejado la impronta bíblica con hondura y una gran liturgia de la Palabra y el canto. Pero el cisma de occidente dejó una herida que ha tardado mucho en curar. Porque la separación cortó también una fecunda historia que hasta entonces se vivía con pasión pero con fecundidad. La Reforma protestante pareció fundar toda su vivencia eclesial sobre la Palabra, mientras la confesión católica parecía hacerlo sobre los sacramentos. No era así, ya que la Iglesia católica continuó, como no podía ser de otra manera, bebiendo de la Escritura. Pero el estudio de esta y la libertad del pueblo católico en poder acceder a la lectura plena de la Biblia, estaba muy limitada. Los lemas de la Reforma, “Solo la Biblia”, y la “libre interpretación” de ella, habían provocado esta postura defensiva en el Catolicismo. Esta postura tuvo funestas consecuencias, de las que hemos tardado mucho en curarnos.

El método histórico-crítico y la búsqueda del Jesús histórico. Cuando llega la Ilustración (siglos XVII-XVIII) y el siglo de las revoluciones y el liberalismo (S.XIX), el estudio bíblico y la “búsqueda del Jesús histórico”, se convierten en una gran ebullición. Comienza una fase decisiva, crítica y a veces convulsiva, que llevará a la gran playa bíblica del siglo XX, donde se recogerán los frutos. El “método histórico-crítico” se convierte en la gran herramienta hermenéutica. La figura de Jesús se convierte, fase a fase, en un gran motivo de estudio histórico (“las tres búsquedas” del Jesús histórico), a la vez que se ensaya un nuevo pensamiento sobre la exégesis y la teología bíblica (Bultman). El siglo XIX fue fundamentalmente protestante en sus estudiosos, pero pronto surgen biblistas, que se convierten en los pioneros del resurgir católico. El ejemplo más destacado puede ser el P.Marie-Joseph Lagrange (1855-1938), eminente biblista francés, dominico, que fundó la Escuela bíblica de Jerusalén. Su labor investigadora tanto en la arqueología como en la exégesis, así como su apertura de mente, coincidieron con un momento dificil en la Iglesia (“Modernismo”). Su obra tardó en ser reconocida, pero hoy está considerado uno de los grandes pioneros del estudio de la Escritura en la Iglesia. A él y a la Escuela que fundó, le debemos la “Biblia de Jerusalén”, una de las ediciones críticas de la Escritura más importantes del siglo XX, continuamente revisada. Por su parte, la Santa Sede creó a principios del siglo XX el Pontificio Instituto Bíblico que se ha convertido en uno de los organismos más prestigiosos del mundo en el campo de la Sagrada Escritura.

c) Del Vaticano II hasta hoy

Los frutos del método histórico crítico y el impulso bíblico postconciliar que se produce en la Iglesia católica, condicionan y definen esta segunda mitad del siglo XX y el inicio del siglo XXI. Por otra parte, el Movimiento ecuménico y el Diálogo interreligioso, suponen nuevas perspectivas para comprender la Palabra de Dios en la Escritura. Se multiplican y se difunden escuelas de estudio bíblico. Los descubrimientos arqueológicos sobre textos intertestamentarios (Qumran) o apócrifos (Nag Hammadi) añaden un plus de interés y de materia de estudio. La “tercera búsqueda” del Jesús histórico toma rostro inglés, por ser Estados Unidos e Inglaterra, los nuevos ámbitos y figuras de estudio bíblico, tomando el relevo de la omnipresente Alemania. Las cristologías a partir de los años 1960, aportan el contrapunto a la búsqueda historicista. Protestantes y católicos comienzan a publicar juntos versiones ecuménicas de la Biblia. A partir de los años 1990 Internet abre una gran puerta de acceso a información, formación y documentación sobre la Sagrada Escritura. Un ejemplo claro es el poder acceder directamente a unos de los mejores tesoros bíblicos del mundo: el “Códice Sinaítico“.

2. La Biblia: búsqueda, camino y presencia

La Humanidad busca sentido y busca a Dios. Dios busca y se revela a la humanidad.

Estas dos afirmaciones marcan las claves desde la que se comprende el “origen” de la Biblia. Los caminos de esta búsqueda mutua están en la Sagrada Escritura y en las “escrituras” de otras religiones. Los judíos y los cristianos no somos sin embargo las “gentes del Libro”. Somos el Pueblo de la Palabra, que es distinto. Hemos escuchado una Palabra que se nos ha dirigido en lo hondo del corazón y de la vida, en lo concreto de la historia y nos hemos puesto en camino para responder a esa Palabra. Pero esa Palabra venía de Alguien que nos ha amado y nos ama infinitamente. Él se ha querido mostrar, revelar, ha dialogado con nosotros y se ha hecho carne en la persona de Jesucristo. Ese es el culmen de la historia de revelación. Otros pueblos, otras culturas, han tenido una experiencia parecida: han sentido una llamada trascendente o profunda y se han puesto también en camino. Han sido las Religiones y las Cosmovisiones no religiosas. Las mujeres y hombres de la Biblia saben que caminan junto a muchos hermanos, creyentes y no creyentes, que sin embargo habitan un mismo mundo y donde debemos hacer crecer la Vida que nos dignifica.

La Sagrada Escritura: la memoria de un Pueblo y su largo camino.

La Biblia es el resultado de una experiencia de Dios vivida por un pueblo (AT) y por muchos pueblos (NT). Lo importante no es tanto la letra del texto en sí, sino la experiencia de Dios que hay en la historia vivida, (que se condensa en el texto) y en el hoy de nuestra vida. “La letra mata, el Espíritu da vida” decía Pablo (2Cor 3,6). Letra y espíritu. Si no se hace camino, la Biblia es puro documento cultural. Solo si se hace camino como ellos lo hicieron, es posible entrar en el espíritu de la Escritura. La “sagrada escritura” de nuestra vida se llama testimonio de vida, transmisión de la fe. Solo una Comunidad viva de creyentes (=caminantes) se hace cargo de la Escritura como tesoro (La Palabra que es viva y eficaz), como y responsabilidad para la vida (tu Palabra es luz para mis pasos). Tan importante es la “Sagrada Escritura” (El “Testimonio de ellos/ellas) como la “sagrada escritura” (nuestra vida de creyentes y testigos).

La Presencia misteriosa de Dios que hace camino con nosotros y nos habla.

La Escritura no es solo el “testimonio de sus vidas”, sino el “Testimonio de Su Vida”. Es Él quien sale al encuentro de la Humanidad. La Biblia es un Testimonio de la Revelación, del Desvelamiento de Dios. La Escritura contiene “algo” de la Palabra. Contiene Palabra suya, pero siempre está abierta a una nueva revelación, es “Palabra nunca dicha del todo”. El mismo Cristo, que es Palabra definitiva de Dios, promete que el “Espíritu nos lo aclarará todo y nos irá enseñando…” La Biblia da testimonio de la evolución de la Imagen de Dios. El largo camino para descubrir el verdadero y siempre más allá del Rostro de Dios. “Tu rostro buscaré, Señor, no me escondas tu rostro”. “Dios hablaba con Moisés cara a cara, como un hombre habla con su amigo”. “Mi rostro no lo puedes ver, verás mi espaldas”. La huella de Dios. El rostro de Dios en Jesús de Nazaret.

3. Cómo leer y orar la Biblia.

Se suele decir que la Biblia no es un libro sino muchos libros. Y es verdad. Pero sobre todo, la Biblia es una Biblioteca cuidadosamente conservada, ordenada, transmitida, con unas claves de lectura necesarias. Las propias ediciones de la Biblia contienen ya algunas ayudas (introducciones, notas, referencias o citas, paralelos de textos, índices, cronologías y mapas). Sin embargo las claves se desvelan dedicándoles más tiempo y estudio (los estudios bíblicos pueden ocupar meses o años; incluso en los investigadores o biblistas, llenar toda la vida de una persona…). La comprensión de la Escritura necesita además un guía. Igual que cuando visitamos una ciudad o un monumento, cuya belleza y sentido se nos escapa en gran parte si no nos adentramos sin preparación o sin la ayuda de un amigo o un profesional. ¿Cómo comprender la Biblia? Por supuesto que podemos adentrarnos desde un punto de vista “cultural”, interviniendo fundamentalmente la razón y la sensibilidad literaria. Eso es posible y es un primer paso. De hecho puede ser el inicio de un camino que nos conduzca a una implicación vital… Otra manera es la “ lectura creyente de la Escritura ”. La Escritura es entonces Revelación de la Palabra para la fe. Esto significa que el texto es una mediación de una Palabra viva que se me dirige misteriosamente a mi vida y que puede enriquecer mi camino. En este caso es muy importante practicar también una “ lectura creyente de la realidad”: conectar el estudio bíblico con la inmersión lúcida y crítica en la vida cotidiana. Ciertos métodos de estudio bíblico realizan a la vez esta doble lectura (porque en realidad los textos bíblicos nacieron así, de una lectura creyente de la realidad o la historia del pueblo).

La “Lectio divina”.

En la tradición judía y cristiana ha existido siempre un método fundamental para comprender la Biblia: la Lectio divina. En la tradición cristiana, la Lectio se perfecciona como método gracias a Guido el Cartujo, y se difunde primero en los ámbitos monásticos desde la Edad Media. Luego, el método se populariza y se expande por toda la Iglesia. Es a la vez un instrumento para estudiar y para orar, para discernir y para actuar. El método resumido (Lectio,Meditatio, Oratio y Contemplatio) es el más sencillo y popular. El Método completo añade además otras etapas, que culminan con la Actio o el compromiso a que nos lleva una vida de relación con la Palabra y la oración. La Lectio divina hoy  se ha convertido en uno de los métodos más extendidos y sugerentes para estudiar, orar, discernir y actuar.

Y la forma más aconsejada y adecuada para orar con la Biblia es la “Lectio divina” sobre la Lectio continua. Esta es la “lectura oficial y continuada de la Sagrada Escritura, en la liturgia, a lo largo del año”.

 

4. El Antiguo Testamento. Dios e Israel

4.1. La Biblia es una biblioteca. Una visión sintética de esta biblioteca doble (AT y NT)

4.2. El texto bíblico y su transmisión

4.3. La Cronología del AT

4.4. Vocabulario básico de la Biblia

4.5. Antropología bíblica.

4.6. El Pentateuco. Toráh. Los orígenes. Patriarcas. El Éxodo y la Alianza

4.7. Los Profetas. I. Qué es un profetaII. Para arrancar y arrasar.

4.8. Los salmos, escuela de oración para judíos y cristianos. Breve introducción a los salmos por G.Ravasi. Los salmos fueron parte importante en la oración de Jesús.

 

5. El Nuevo Testamento. El Mesías Jesús y su Iglesia

5.1. Una breve presentación del NT

5.2. La Cronología del NT. Contexto histórico.

5.3. Vocabulario básico del NT.

5.4. La formación del NT. El texto del NT: papiros y códicesCanon del Nuevo Testamento.

5.5. Los evangelios sinópticos y su contexto. Marcos. Mateo. Lucas.

5.6. La comunidad de Juan: el Evangelio. Las cartas.

5.7. Los libros sobre la Iglesia: Hechos y Apocalipsis.

5.8. Las Cartas en el NT: Pablo, Pedro (primera y segunda), Santiago y Judas. La “Carta a los Hebreos” es en realidad un tratado teológico en forma de homilía, aunque también con una clara marca epistolar. Su “Cristología” es muy importante en el conjunto del NT.

5.9. Las “fuentes externas”. Las referencias no cristianas sobre Jesús.

 

6. La Literatura intertestamentaria. Tradición oral. Talmud. Qumran. Setenta, Filón y Josefo

La Escritura se cierra con el último profeta, pero Israel entiende que la Torah en sentido amplio, la entrega Dios no solo a través de la Escritura (“Tanaka”: Toráh-Nebiim-Ketubim; Ley-Profetas-Otros escritos) sino a través de la transmisión oral. Esta revelación, a diferencia de la “Tanaka” o Biblia escrita, continúa aún cuando se cierre el canon bíblico; y además permanece en la intimidad de la vida de Israel y oculta a los ojos del resto del mundo. Esta Tradición oral (que evidentemente coexistió siempre al mismo tiempo que se redactaban los textos de la Tanaka) se erigió en parte fundamental de la Revelación tal como la concibe Israel. Los rabinos, tras el Exilio babilónico, se convierten en los hermeneutas, lectores de la Tanaka, y comentaristas de la obra de Dios. Así surgen la Biblia rabínica y Talmud, gran compilación de textos, que constituyen uno de los pilares documentales de la fe judía. Y la necesidad de entender la Biblia hebrea cuando el idioma evoluciona hacia el arameo (la lengua que hablaban Jesús y sus contemporáneos en Israel), hace que surjan los Targumes.

Algunos grupos disidentes o heterodoxos con la doctrina y praxis oficial judía, nos han ofrecido en el último siglo, sus textos: se trata del “Documento de Damasco” y la Literatura de Qumran.

Por otra parte, los judíos del Helenismo aportan una importante literatura, crucial para la comprensión del periodo intertestamentario: se trata de los Setenta, Filón y Josefo.

7. La Biblia apócrifa

Los apócrifos del AT

Los apócrifos del N.T. Se situan como Fuentes cristianas extracanónicas, conteniendo no solo los “Apócrifos” sino también los “Ágraphas”. Especialmente interesantes para el estudio de la primitiva iglesia, sus grupos teológicos, ortodoxos y heterodoxos (sobre todo los gnósticos) son los evangelios apócrifos. ElEvangelio de Tomás, es el más famoso de los evangelios coptos descubiertos en Nag Hammadi (Alto Egipto).

8. Instrumentos de trabajo para el estudio y lectura de la Biblia

Biblias: ¿Qué edición de la Biblia? Evidentemente, la elección depende de varias opciones: Si se quiere estudiar el texto “original”, si se quiere una traducción, leer el mejor texto en español, o bien orar con ella… La respuesta a cada opción, da una edición de la Biblia determinada.

8.1. En primer lugar, para el estudio y la investigación, se ofrecen las ediciones de la Biblia en su lengua original, hebrea (AT) y griega (NT) con dos diccionarios:

Biblia hebrea sttutgartensia. El original hebreo del Antiguo Testamento. Edición del texto sin aparato crítico.

Nuevo Testamento en griego (Versión Nestlé-Aland). La mejor edición del griego del NT. Edición del texto sin aparato crítico.

Diccionario de hebreo bíblico

Compendio del Diccionario teológico del Nuevo Testamento (Gerhard Kittel y Gerhard Friedrich)

Vocabulario de Teología Bíblica (Xavier León Dufour). Uno de los mejores diccionarios teológicos de la Biblia. Ha sido uno de los grandes instrumentos bíblicos, que han manejado muchos estudiosos desde 1962 en que se editó, con diversas reediciones y mejoras hasta hoy.

8.2. Las versiones de la Sagrada Escritura traducidas al español son abundantes y están a nuestra disposición en nuestras casas, en las bibliotecas y en cualquier librería religiosa. LaBiblia de Jerusalén (DDB) sigue siendo una versión única y de las más recomendables para el estudio, por su aparato crítico (notas a pie de página, referencias al margen, paralelos). También es muy importante la “Biblia del peregrino”. Edición de estudio, en tres volúmenes (Mensajero-Verbo divino), de Luis Alonso Schöekel. La Conferencia episcopal española (BAC) acaba de publicar la “Sagrada Biblia” (2011), primera edición completa de la Sagrada Escritura que sigue la versión litúrgica. Para muchos, la versión litúrgica es la mejor traducción al español de la Biblia; pero no estaba completa hasta ahora, pues en la liturgia no se leía íntegra la Biblia. A partir de este momento disponemos de una versión fundamental desde el punto de vista linguístico-literario. La versión completa de la Biblia litúrgica de la CEE, ofrece además, al final del libro, una guía para seguir la “Lectio continua”, lo cual es una novedad en las ediciones bíblicas.

9. Comentaristas actuales sobre la Escritura en clave espiritual y pastoral.

Son cristianos que beben de la Biblia y nos ayudan a beber. Presentamos algunas de las muchas figuras de la teología espiritual, que estos años han aportado su saber, su fe, su sensibilidad. Es una pequeña guía de autores, algunos de cuyos libros podemos encontrar en las bibliotecas y librerías religiosas. Una invitación a “leer para aprender a leer”. Es decir, dejarnos ayudar en una lectura más profunda de la Escritura.

Carlo María Martini. Jesuita italiano. Un gran biblista, que fue gran pastor de la diócesis de Milán. Sus comentarios de los libros y figuras bíblicas, su impronta ignaciana, su sabiduría como exégeta, lo definen. Primer autor a leer… Con motivo de su muerte (2012) publicamos uno de sus comentarios bíblicos: Las confesiones de Pedro“.

Dolores AleixandreReligiosa del Sagrado Corazón. Biblista y profesora de la universidad de Comillas. La mejor voz femenina en el panorama bíblico de lengua española. Primera autora a leer. Una buena “lectio divina” sobre el Evangelio: Contar a Jesús“.

Carlos Mesters. Carmelita holandés, lleva muchos años en Brasil al servicio de una lectura popular y pastoral de la Biblia. Sus libros, sus cursos, su método de lectura de la Escritura, son ya un inmenso tesoro para la Iglesia latinoamericana y universal. Un ejemplo de su forma de leer la Escritura es Abrahán y Sara. Imprescindible encontrarse con Mesters … Biblia y vida.

José Luis Sicre. Jesuita gaditano, profesor de teología, autor de una de los más interesantes “comentarios novelados” del Nuevo Testamento: “El cuadrante” (Evangelios) y “Hasta los confines de la tierra” (Hechos y Cartas de Pablo) se leen como novelas y contienen la mejor introducción a la formación de los evangelios y el nacimiento de la fe en Iglesia primitiva.

Luis Alondo Schökel. Uno de los más prestigiosos exégetas y estudiosos de la Biblia en España. Y gran guía espiritual para entrar en la Palabra que da vida.

José Antonio PagolaUn sacerdote y servidor de su diócesis de San Sebastián, apasionado por la figura de Jesucristo a lo largo de su vida, que le ha llevado a escribir el libro sobre Jesús más leído en estos últimos años:“Jesús, aproximación histórica”. Libro recomendado por el cardenal Ravasi como modelo de acercamiento a Jesús para creyentes y no creyentes. Pagola emplea Internet para guiar la fe con la Biblia …

Marco Rupnik. Artista y fundador del “Centro Aletti”, habla con sus murales de iconos, que va ofreciendo a muchas comunidades eclesiales para comprender la Biblia y celebrar la fe. Sus libros dejan resonar su arte.

Anselm Grün. Benedictino, ahonda en el misterio de Dios y de la persona humana, desde la Biblia y la vida.

Gianfranco Ravasi. Biblista, cardenal y prefecto del Pontificio Consejo para la Cultura, es una de las voces más importantes de la Iglesia en su diálogo con el mundo actual.

Timothy Radkliffe. Dominico inglés. El que fue Maestro general de su Orden hasta hace unos años, ofrece en sus obras un sugerente lenguaje, cercano y hondo. Esta obra suya está marcada claramente por el servicio a la Palabra, y la visión sobre el mundo actual, que la Orden de Predicadores ha regalado siempre a la Iglesia.

Antonio González Paz. Sacerdote marianista, jerezano, profesor de biología y formador en la fe de jóvenes y profesores. Sus comentarios al Nuevo Testamento están realizados con una intención espiritual y pastoral, tratando de abrir caminos de discernimiento y compromiso.

10. Escuela bíblica.

Si se quiere profundizar más sistemáticamente en la Sagrada Escritura, tenemos la oportunidad de hacerlo a través de las diversas “escuelas bíblicas” o talleres de iniciación. Ágora recomienda la que ha puesto en marcha el GRUPO SM, en su programa FORMACIÓN SM: Iniciación a la lectura de la Biblia“.